• Se trata de una enfermedad muy frecuente, causada porque el corazón no es capaz de realizar adecuadamente su labor de bombear la sangre hacia los pulmones y el resto del cuerpo.
  • Las causas que la pueden producir son muy variadas: infartos de miocardio grandes, alteraciones de las válvulas del corazón, pérdida de fuerza del músculo del corazón, arritmias, etc.
  • Como el corazón no es capaz de bombear adecuadamente la sangre, los síntomas suelen venir derivados de la retención de líquidos.
  • El más frecuente de todos es la sensación de falta de aire o disnea, por acúmulo de líquido en los pulmones, que puede ser con los esfuerzos o, en casos más avanzados, en reposo.
  • También es frecuente presentar hinchazón en las piernas y cansancio.
  • El tratamiento debe ir dirigido a tratar la causa que lo provoca y requiere seguimiento por parte del médico de atención primaria y cardiólogo.