Patología degenerativa de la columna vertebral cervical:

  • Hernia discal cervical
  • Estenosis de canal cervical
  • Deformidad cervical
    • ¿Qué es una hernia discal cervical?

La hernia de disco cervical se produce cuando un disco intervertebral degenerado se rompe por un punto de su circunferencia, su contenido sale y presiona un nervio cervical. Esto produce como síntoma principal el dolor, que puede variar de zona en función de la parte cervical en la que se produzca la hernia y la raíz nerviosa a la que afecte.

    • ¿Qué es la estenosis de canal cervical?

La estenosis de canal cervical es el estrechamiento del espacio por donde pasa la médula espinal en el cuello. Este estrechamiento suele producirse por cambios degenerativos asociados al envejecimiento (desgaste de los discos, artrosis, engrosamiento de ligamentos) y puede comprimir la médula o las raíces nerviosas

    • ¿Qué es la deformidad cervical?

La deformidad cervical es una alteración en la alineación normal del cuello.
La columna cervical tiene una curvatura fisiológica hacia atrás (lordosis). Cuando esta curvatura se pierde o se invierte (cifosis), se produce una deformidad. Puede deberse a desgaste progresivo, cirugías previas, enfermedades inflamatorias, fracturas o debilidad muscular.

    • Causas

En la mayoría de los casos, las hernias de disco se producen por un desgaste natural, relacionado con la edad, que se denomina degeneración discal. En este sentido, a medida que envejecemos, los discos, formados por el núcleo pulposo en la parte interna y el anillo fibroso en la zona externa, son cada vez menos flexibles y, por tanto, más propensos a desgarrarse o romperse.

En el caso de las cervicales, hay que tener en cuenta que soportan tensiones de forma continua y que están sometidas a mucho estrés. Es habitual que con el paso del día esta zona acabe rígida y dolorida porque se fuerzan las estructuras musculares y osteoligamentosas cervicales al cargar con pesos de forma inadecuada. Las lesiones en esta zona son uno de los problemas que nos encontramos con más frecuencia y pueden ir desde una contractura muscular hasta hernia de disco u osteofitos artrósicos que producen compresiones sobre la médula espinal o los nervios.

Las causas, en conclusión, no se pueden precisar en todos los casos. En la mayoría se deben a hábitos posturales y esfuerzos excesivos. Existen determinados factores de riesgos para desarrollar una hernia discal cervical:

  • Genética
  • Predisposición a padecer hernia discal.
  • Trabajo
  • Las personas cuya actividad laboral requiera esfuerzos físicos más exigentes tienen mayor riesgo de padecer hernia discal.
  • Exceso de peso corporal
  • Que puede sobrecargar los discos y contribuir a que su degeneración.
  • Fumar
  • El tabaquismo puede reducir el suministro de oxígeno al disco, lo cual favorece su deterioro.
  • Accidente traumático
  • Aunque es menos habitual, un golpe o una caída también puede producir una hernia de disco cervical.
    • Síntomas
  • Dolor en el hombro o el brazo: suele producirse al realizar determinados movimientos, estornudar o toser.
  • Debilidad: los músculos cercarnos a la hernia discal cervical suelen debilitarse, por lo que la capacidad de coger objetos puede verse afectada.
  • Hormigueo en el brazo: la hernia puede provocar entumecimiento u hormigueo que se irradia desde las raíces nerviosas afectadas hasta los músculos que sirven. En este caso, a los brazos.
  • Alteración de la marcha: en casos en los que hay un compromiso en la médula por estrechez del canal cervical.
    • Diagnóstico de la hernia de disco cervical

La resonancia magnética nuclear (RMN) es la prueba más utilizada para el diagnóstico de hernia de disco porque ofrece una imagen muy nítida con una resolución de las partes blandas (disco, hernia, nervios...) muy alta. Todo ello permite identificar cualquier pinzamiento de raíz de nervio causado por la hernia de disco cervical. Por otro lado, la tomografía computarizada (TC) también puede ayudar en el diagnóstico de esta afección cuando es importante ver bien la parte ósea. Estos estudios se complementan con una radiografía cervical para evaluar si existen alteraciones en la alineación.

    • Tratamiento de la hernia de disco cervical

Los tratamientos para la hernia de disco cervical se dividen en tres grupos que diferenciamos a continuación.

1. TRATAMIENTOS NO QUIRÚRGICOS O CONSERVADORES: Entre ellos podemos encontrar los analgésicos, los antiinflamatorios, los relajantes musculares y los fármacos neurolépticos. Estos deben combinarse con fisioterapia y ejercicio, además del cambio de hábitos diarios perjudiciales que puedan provocar dolor, como levantar objetos pesados o mantener determinadas posturas.

2. TÉCNIVAS INVASIVAS TRATAMIENTO DOLOR: Cuando el dolor cervical está muy limitado localmente, podemos recomendar los tratamientos con infiltraciones, como la denervación percutánea de facetas. Se realizan en el quirófano, pero con anestesia local y sin necesidad de ingreso del paciente. En ocasiones se utilizan como tratamientos únicos y otras veces como paso previo a la cirugía.

3. CIRUGÍA DE LA HERNIA CERVICAL Y ESTENOSIS DE CANAL CERVICAL: La vía más frecuente es la microdiscectomía cervical por vía anterolateral cervical. Este acceso es poco invasivo para la columna cervical, lo que evita el daño de la musculatura paravertebral y la manipulación excesiva de la médula y los nervios. Además, facilita la resección completa del disco cervical dañado y la descompresión nerviosa mediante microcirugía. Una vez hecho esto, necesitaremos reemplazar el disco degenerado. Existe la posibilidad de reemplazar por una prótesis cervical en casos seleccionados, que es un implante artificial diseñado para imitar al disco natural. O sustituyendo el disco por una cajita artificial con unas características determinadas para permitir la unión entre ambas vértebras, fijadas o bien por un tornillo a cada platillo vertebral o por una placa anterior (artrodesis cervical anterior)

En determinados casos, en los que existe un sufrimiento de la médula espinal por protrusiones y artrosis de las articulaciones, es necesario realizar una liberación del canal mediante la extirpación de los arcos posteriores, mediante la técnica denominada laminectomía, siendo de utilidad en casos en los que no existe una deformidad asociada, la laminoplastia. La laminoplastia se diferencia de la laminectomía, en que no se extirpan por completo los arcos posteriores, se realiza una apertura y se ensancha el canal mediante el uso de unas placas especiales.

Existen otros casos, en los que nos encontramos con una deformidad cervical asociada a la hernia discal cervical o estenosis de canal, siendo necesario realizar un abordaje combinado anterior y posterior (mediante el uso de instrumentación con tornillos y barras, artrodesis cervical posterior), para la corrección de la alineación.

Patología degenerativa de la columna lumbar:

  • Hernia discal lumbar
  • Estenosis de canal lumbar
    • ¿Qué es una hernia discal lumbar?

En el caso de la hernia de disco lumbar, se produce cuando un disco intervertebral degenerado se rompe por un punto de su circunferencia, siendo la parte más interna y blanda del disco, llamada núcleo pulposo, la que expulsa material a través de la rasgadura producida en el anillo fibroso externo. La localización y amplitud del defecto en dicho anillo y el volumen del material expulsado del núcleo, condicionarán los síntomas de esta.

Una hernia discal lumbar puede ser asintomática, ocasionar solo dolor de espalda lumbar o, en caso de ocupar espacio por donde discurren las raíces nerviosas de la columna lumbar, puede presionar dichos nervios y provocar dolor, debilidad o entumecimiento en las piernas o los glúteos.

    • ¿Qué es la estenosis de canal lumbar?

La estenosis de canal lumbar es el estrechamiento del canal vertebral lumbar por donde circulan las raíces nerviosas que se dirigen a las extremidades inferiores. Puede afectar a uno o más niveles lumbares, siendo los más frecuentes L4-L5.

    • Causas hernia discal lumbar:

La causa más común de una hernia de disco lumbar es el desgaste natural del mismo, denominado degeneración discal. En decir, a medida que pasan los años, los discos son cada vez menos flexibles y, por tanto, más propensos a dañarse.

Las lumbares están sometidas de forma prácticamente continua al peso del cuerpo, por lo que es habitual que durante el día la zona acabe dolorida debido a las posturas, los movimientos o el cargo de peso de forma inadecuada. Las lesiones de este tipo son uno de los problemas más frecuentes en la zona de la espalda.

Las causas concretas no siempre se conocen, pues pueden ser el resultado de una combinación de varios factores. También hay que tener en cuenta que existen determinados factores de riesgos para desarrollar la hernia discal:

  1. Predisposición genética
  2. Trabajo: Personas cuya actividad laboral requiera esfuerzos físicos y movimientos más exigentes tienen mayor riesgo de padecer una hernia discal lumbar.
  3. Sobrepeso y obesidad:Pueden sobrecargar los discos intervertebrales y contribuir a su degeneración, especialmente en los discos de la zona lumbar.
  4. Tabaquismo:Está relacionado con un menor suministro de oxígeno al disco, lo cual favorece su deterioro.
  5. Accidente, golpe o caída: También pueden ser la causa de una hernia discal lumbar, aunque es menos frecuente.
    • Causas estenosis de canal lumbar:

  • La estenosis de canal congénita

Consiste en un acortamiento de los pedículos que provoca una reducción del diámetro antero-posterior del canal lumbar, así como del punto de salida de las raíces nerviosas.

  • La estenosis de canal adquirida

Es la que se produce como consecuencia de los cambios degenerativos:

  1. Degeneración del disco lumbar.
  2. Degeneración de las facetas (sinovitis, degeneración del cartílago articular, formación de quistes sinoviales…).
  3. Formación de osteofitos.
  4. Hipertrofia del ligamento amarillo.
    • Síntomas:

Los síntomas de la hernia discal lumbar:

  1. Dolor en los glúteos, las piernas o el pie: Suele producirse al realizar determinados movimientos o colocarse en algunas posturas y se calma al estar estirados en reposo. Sin embargo, si la compresión es severa, puede que no se reduzca apenas estando en reposo. Dependiendo de la localización del disco en el que haya aparecido la hernia y a qué raíz nerviosa afecte, puede aparecer dolor en unas regiones u otras de la pierna o las lumbares.
  2. Debilidad: Los músculos cercarnos a la hernia de disco lumbar suelen debilitarse, lo que puede provocar problemas de movimiento como tropiezos o desequilibrio. En caso de aparición aguda e imposibilidad para mover el pie o la pierna, se trata de una urgencia médica y se debe consultar rápidamente.
  3. Hormigueo: La hernia discal lumbar puede provocar entumecimiento u hormigueo que se irradia desde los nervios afectados hasta los músculos que sirven. En este caso, a las extremidades inferiores: las piernas

Los síntomas de la estenosis de canal lumbar por orden de frecuencia son:

  1. Claudicación neurógena de la marcha: Consiste en un dolor, molestia o pesadez en una o ambas piernas, que aparece al caminar y que obliga al paciente a detenerse y sentarse a descansar. Tras el descanso el paciente puede recuperarse y seguir caminando
  2. Hormigueos o entumecimiento de una o ambas piernas.
  3. Radiculopatía o lesión de los nervios de una o ambas piernas.
  4. Debilidad o pérdida de fuerza de una o ambas piernas.
  5. Dolor lumbar.
  6. Incontinencia urinaria.
    • Diagnóstico

Radiografía anteroposterior y lateral, ayuda a determinar si existe alguna anomalía ósea, el tipo de curvatura y la presencia o no de inestabilidad de la columna lumbar.

La resonancia magnética (RM) es la prueba más utilizada para el diagnóstico de hernia de disco lumbar. Esta nos permite identificar la existencia de hernias discales y sus características, así como orientarnos sobre si existe compresión de raíz de nervio causada por la hernia de disco lumbar.

Asimismo, la tomografía computarizada (TC) también puede ayudar en el diagnóstico de esta afección, pero su imagen no es tan nítida en este caso concreto.

Sin embargo, es importante aclarar que la mayoría de hernias discales que se observan en las pruebas de imagen no son sintomáticas y que muchos dolores lumbares o aparentemente ciáticos no tienen su origen en hernias. Por ello, es absolutamente imprescindible la valoración de un especialista que, a través de los síntomas, su evolución y la exploración física determine si el problema del paciente deriva de lo que se ve en la imagen o no. Además, en caso de que existan varias hernias de disco, determinará cuál de ellas es la que está ocasionando los síntomas al paciente.

    • Tratamiento hernia discal lumbar

1. TRATAMIENTO CONSERVADOR:

FARMACOLÓGICO: Suelen aplicarse de forma inicial para contener el problema y aliviar el dolor. Engloban analgésicos, los antiinflamatorios, los relajantes musculares y los fármacos neurolépticos. Para mejorar su es efectividad es necesario combinarlos con fisioterapia y ejercicio.

REHABILITACIÓN: Prácticamente todos los casos de hernia discal lumbar requieren tratamientos de rehabilitación, así como reeducación postural, sea como tratamiento único o complementario.

La mayoría de los casos de hernias de disco lumbares de nueva aparición podrán ser tratados de forma conservadora añadiendo además la enseñanza de métodos de prevención y correcciones posturales para evitar las recaídas. Entre ellos, será clave hacer un cambio de hábitos diarios perjudiciales que puedan provocar dolor, como levantar objetos pesados o mantener determinadas posturas.

2. TRATAMIENTO PERCUTÁNEO: Cuando el dolor que produce la hernia discal se limita a la zona lumbar, es posible optar por tratamientos como la denervación percutánea de facetas, o la rizólisis facetaria por radiofrecuencia pulsada o térmica. Cuando el dolor es por compresión de una raíz nerviosa, se opta por realizar una infiltración dirigida al espacio epidural via interlaminar o bien una infiltración foraminal perirradicular. Estos procedimientos se realizan en quirófano con anestesia local y de forma ambulatoria. Se suelen utilizar como paso previo a la cirugía.

3. CIRUGÍA DE LA HERNIA DISCAL LUMBAR: En aquellos casos en los que no haya mejoras con los tratamientos conservadores, o que la severidad del dolor o la afectación de la fuerza no permitan esperar el tiempo prudencial por riesgo a secuelas, se propondrá tratamiento quirúrgico. Siempre que sea posible se intentará resolver la compresión nerviosa de la forma menos invasiva, realizando una microdiscectomía simple, que consiste en la extracción del contenido herniario. Otra alternativa es la técnica de descompresión y extracción del contenido herniario mediante discectomía endoscópica. En otros casos, en hernias de base ancha, bilateral, recidivas o asociadas a otras patologías que lo requieran, se planteará una cirugía con instrumentación. Entre las opciones se incluyen la artrodesis lumbar vía anterior, o la artrodesis posterolateral.

Para hernias de disco lumbares de gravedad moderada o aquellos que no se contemple la cirugía por factores individuales del paciente, se pueden proponer tratamientos de tipo bloqueo mediante infiltraciones a nivel de la columna lumbar.

  • Tratamiento de la estenosis de canal lumbar

1. TRATAMIENTO CONSERVADOR

FARMACOLÓGICO:

  • Analgésicos (ibuprofeno, naproxeno, paracetamol…).
  • Anticomiciales (gabapentina, pregabalina…) usados para aliviar el dolor causado por lesiones nerviosas.
  • Antidepresivos tricíclicos (amitriptilina) pueden aliviar el dolor crónico.
  • Opioides (oxicodona, hidrocodona…) pueden ser considerados para tratar episodios agudos de dolor como tratamiento a corto plazo o para tratamiento prolongados de difícil manejo con otros fármacos.

REHABILITACIÓN: La disminución de la actividad secundaria al dolor provoca debilitamiento muscular, lo cual puede aumentar más el dolor de estos pacientes. Los ejercicios destinados a aumentar la fuerza y resistencia de la musculatura vertebral y mantener la flexibilidad y estabilidad de la columna pueden producir efectos beneficiosos los pacientes con estenosis de canal.

2. TRATAMIENTO PERCUTÁNEO: La inyección de esteroides en el espacio que rodea al nervio puede ayudar a reducir la inflamación y aliviar el dolor.

3. CIRUGÍA DE LA ESTENOSIS DE CANAL LUMBAR: La cirugía es el tratamiento de elección cuando otras terapias no han sido eficaces o cuando los síntomas son severos. El objetivo de la cirugía es descomprimir la zona de la estenosis de canal y así liberar las raíces comprimidas.

Existen diferentes tipos de cirugías para esta patología:

  • Laminectomía lumbar
  • Hemilaminectomía lumbar
  • Artrodesis posterolateral

Patología metabólica ósea / fractura vertebral osteoporótica.

  • ¿Qué es una fractura vertebral osteoporótica?

Es la rotura o aplastamiento de una vértebra causada por debilidad del hueso debido a osteoporosis. A diferencia de las fracturas por accidentes graves, estas pueden producirse tras un esfuerzo mínimo o incluso sin un traumatismo claro. Son frecuentes en personas mayores, especialmente mujeres tras la menopausia.

  • ¿Cuáles son las causas?

La causa principal es la osteoporosis, una enfermedad que reduce la densidad y resistencia del hueso. Puede aparecer tras:

  • Una caída leve
  • Levantar peso
  • Un movimiento brusco
  • O incluso de forma espontánea

Factores que aumentan el riesgo:

  • Edad avanzada
  • Sexo femenino
  • Tratamientos prolongados con corticoides
  • Déficit de vitamina D
  • Antecedentes de fracturas previas
  • ¿Qué síntomas produce?
    • Dolor intenso y repentino en la espalda (dorsal o lumbar)
    • Dolor que empeora al estar de pie o caminar
    • Mejoría parcial al tumbarse
    • Pérdida progresiva de altura
    • Aumento de la curvatura de la espalda

En la mayoría de los casos no produce daño neurológico, pero requiere valoración médica.

  • Tratamiento

El tratamiento depende de la intensidad del dolor, el tipo de fractura y la evolución clínica.

1. TRATAMIENTO CONSERVADOR: Es la primera opción en muchos pacientes.

Incluye:

  • Analgésicos y antiinflamatorios
  • Reposo relativo (evitando inmovilización prolongada)
  • Faja u ortesis en casos seleccionados
  • Tratamiento específico de la osteoporosis

La mayoría de las fracturas mejoran progresivamente en 6–12 semanas.

2. TRATAMIENTO PERCUTÁNEO DEL DOLOR LUMBAR: Indicado cuando el dolor es intenso y no mejora con tratamiento conservador.

Incluye técnicas como:

  • Vertebroplastia: inyección de cemento óseo a través de una cánula que se dirige guiada con un equipo de rayos X introperatorio al interior del cuerpo vertebral, rellenando el interior de un cemento especial. Es un procedimiento que se realiza bajo anestesia local y sedación.
  • Cifoplastia: técnica similar que permite recuperar parcialmente en casos seleccionados, la altura vertebral antes de inyectar el cemento.

Ventajas:

  • Procedimiento poco invasivo
  • Alivio rápido del dolor
  • Alta hospitalaria precoz
  • CIRUGÍA DE LA FRACTURA VERTEBRAL OSTEOPORÓTICA

Se reserva para casos menos frecuentes, como:

  • Fracturas inestables
  • Deformidad progresiva importante
  • Compresión neurológica
  • Fracaso de otros tratamientos

Puede requerir estabilización con tornillos e instrumentación vertebral mínimamente invasiva, adaptada especialmente a pacientes con hueso osteoporótico. Hay ciertos casos, que se deben de acompañar de instrumentaciones largas e incluso realizar procedimientos de resección parcial del cuerpo vertebral para recuperar la alineación correcta, casos en los que la fractura genere una deformidad importante.

Importante

Una fractura vertebral osteoporótica no es solo un episodio aislado:
puede ser un marcador de fragilidad ósea y aumentar el riesgo de nuevas fracturas.

Por ello, además de tratar el dolor, es fundamental diagnosticar y tratar la osteoporosis para prevenir futuras complicaciones.

FRACTURAS VERTEBRALES

  • ¿Qué es una fractura vertebral?

Una fractura vertebral consiste en la ruptura de una vértebral. Como sabemos, las vértebras están formadas por el cuerpo en su parte anterior, por los pedículos en su parte mediana y por las láminas, las articulaciones, y las espinosas en su parte posterior. La rotura de cualquiera de las partes que forman una vértebra se considera una fractura vertebral. Puede afectar a las vértebras de la columna cervical, de la torácica, de la lumbar, del sacro o del coxis.

  • Causas de la fractura vertebral

Las fracturas vertebrales tienen múltiples causas:

  1. Traumatismo: Las fracturas que se producen como consecuencia de un accidente (tráfico y/o laboral) son las más frecuentes. Puede producirse un traumatismo en el que se fracturan varias vértebras.
  2. Osteoporosis (patología metabólica óseas / fractura vertebral osteoporótica). Otra causa muy frecuente de fracturas en la columna vertebral es esta enfermedad que, como sabemos, es un problema relacionado con el metabolismo del hueso, que se caracteriza por tener una menor densidad ósea, siendo entonces más débil.
  3. Otras enfermedades: es posible una fractura vertebral como consecuencia de otra patología, como por ejemplo los tumores. Hay tumores primarios (que se originan en el hueso) que afectan directamente el hueso, lo debilitan hasta romperlo y luego están los secundarios (las metástasis, cuando el tumor se origina en otro lugar y luego viaja hasta el hueso). Otras posibilidades son la extensión al hueso de una infección (osteomielitis, tubercolosis), el hipertiroidismo no tratado correctamente, etc.
  4. Tratamientos. Otras causas de fracturas vertebrales son el tratamiento crónico con corticoides, la quimioterapia y la radioterapia.
  • Síntomas de la fractura vertebral

Los síntomas de las fracturas vertebrales dependerán de su localización, del tipo de fractura y de la causa.

  1. Dolor: El síntoma más frecuente es, sin duda, el dolor de espalda causado por la ruptura del hueso. Este puede localizarse solo en la zona de la fractura o puede ser irradiado, es decir, localizarse a distancia, por el hecho de que alguna zona nerviosa (médula y/o nervios) están comprimidos por algún fragmento roto que se haya desplazado de su posición habitual como consecuencia de la fractura.
  2. Déficit neurológico: En los casos más graves, además del dolor con o sin irradiación, puede presentarte algún déficit neurológico que puede afectar a la parte sensitiva (con pérdida de sensibilidad en alguna zona, tronco y o extremidades) y/o motora (con pérdida de movimiento de alguna área anatómica), que suele ser por el daño causado por el fragmento desplazado sobre las estructuras (médula y nervios).
  • Diagnóstico de las fracturas vertebrales

Se realiza con la ayuda de las pruebas complementarias. La radiografía (Rx) ha sido el método más utilizado para identificar una fractura y, hoy día, es todavía muy útil, pues nos permite ver la vértebra rota.

Es importante, sin embargo, una vez identificada una fractura vertebral, completar el estudio con una serie de pruebas que nos permitirán clasificar correctamente la fractura e identificar así el tratamiento más adecuado para la misma. Estas pruebas, nos permiten también identificar la fractura cuando la radiografía no sea concluyente:

  1. El escáner (TC): Nos permite estudiar en detalle las estructuras óseas de la vértebra, afectadas por la fractura.
  2. La resonancia magnética (RM): Nos permite identificar y confirmar la fractura. Gracias a ella podemos determinar la inflamación presente, la resolución o curación de la fractura (aguda/crónica) y las partes blandas afectadas por la fractura (médula, nervios, ligamentos, tendones). De esta forma, podemos clasificarla y escoger la mejor opción terapéutica.
  • Tratamiento de las fracturas vertebrales

El tratamiento de las fracturas vertebrales es muy variable. Se basa en el tipo, causa, localización y características de la fractura y en la presencia, o no, de los síntomas neurológicos asociados por compresión de la médula o los nervios.

Se puede realizar untratamiento conservador o un tratamiento quirúrgico, así como una combinación de ambos.

1. MANEJO CONSERVADOR:El manejo conservador se realiza en aquellas fracturas que no se consideran peligrosas. Es decir, en las que no hay riesgo de complicaciones secundarias y que no presentan síntomas neurológicos desde el principio.

Este se basa en el uso de diferentes fármacosque ayudan a reducir el dolor. En ocasiones puede ser necesario el uso de órtesis, que puede ser fabricada a medida dependiendo del tipo de fractura y de su localización.

2. TRATAMIENTO QUIRÚRGICO: El manejo quirúrgico es muy variable y dependerá del tipo de fractura, de su causa y de la localización. En algunos casos puede ser necesario inyectar cemento dentro de la vértebra (vertebroplastia, cifoplastia), sobre todo en caso de fracturas osteoporóticas, refractarias a tratamiento médico.

Puede ser necesaria una estabilización posteriorde la fractura con la colocación de unos tornillos a nivel posterior, que pueden ser colocados de manera percutánea (minimamente invasiva) y/o abierta. Estos tornillos, dependiendo del tipo de fractura, pueden ser retirados en el momento en el que se considera la fractura curada, generalmente entre 8 meses y un año.

3. CASOS MÁS GRAVES: En los casos más graves, puede ser necesaria la realización de unafusión vertebral, para bloquear definitivamente el segmento afectado por la fractura. Esta cirugía se puede realizar en diferentes tiempos quirúrgico, además del tiempo quirúrgico posterior para la colocación de los tornillos, citado precedentemente, puede ser necesaria la colocación de implantes en la parte anterior de la columna, que nos sirven para recambiar completa o parcialmente la vértebra fracturada (corporectomía).

4. FRACTURA SECUNDARIA:Cuando se trata de una fractura secundaria a causa tumoral puede ser necesario extraer toda la vértebra (vertebrectomía) para su estudio. En casos seleccionados se realiza simplemente una biopsia de la vértebra para su estudio, ya que existen algunos tipos de tumores óseos que se tratan con fármacos (quimio y/o radioterapia).

Raramente, la cirugía se realiza de manera urgente para evitar complicaciones mayores, sobre todo cuando hay una compresión directa sobre las estructuras neurológicas (médula y/o nervios). En estos casos puede ser necesaria la descompresión directa de las estructuras afectadas, realizando una laminectomía(resección de los elementos posteriores de la vértebra) posterior. La cirugía de descompresión con laminectomía se suele completar con la estabilización de los segmentos con tornillos posteriores con o sin soporte anterior.

DEFORMIDAD DEL ADULTO

  • ¿Qué es la deformidad del adulto?

La deformidad de la columna en el adulto es una alteración progresiva de la alineación normal de la espalda. Puede manifestarse como una desviación lateral (escoliosis), un aumento excesivo de la curvatura hacia delante (cifosis) o una pérdida del equilibrio global del cuerpo.

En muchos casos aparece a partir de los 50–60 años como consecuencia del desgaste progresivo de discos y articulaciones.

  • Causas de la deformidad del adulto

Las causas más frecuentes son:

  • Degeneración progresiva de los discos y articulaciones (desgaste)
  • Evolución de una escoliosis previa no tratada
  • Colapso vertebral por osteoporosis
  • Cirugías previas
  • Debilidad muscular o alteraciones del equilibrio espinopélvico

Con el paso del tiempo, estos cambios pueden provocar pérdida del equilibrio corporal, obligando al paciente a inclinarse hacia delante para caminar.

  • ¿Qué síntomas produce?

Los síntomas pueden variar según la gravedad:

  • Dolor lumbar persistente
  • Dolor irradiado a las piernas
  • Sensación de cuerpo inclinado hacia delante
  • Dificultad para mantenerse erguido
  • Fatiga al caminar
  • Limitación progresiva de la actividad diaria
  • Alteraciones respiratorias y digestivas por alteraciones de la caja torácica así como la presión el abdomen por la deformidad.

En casos avanzados puede afectar de forma importante a la calidad de vida.

  • Tratamiento de la deformidad del adulto

El tratamiento depende de la intensidad del dolor, el grado de deformidad y la limitación funcional.

1. Tratamiento conservador: Es la primera opción en muchos pacientes:

  • Analgésicos y antiinflamatorios
  • Rehabilitación y fortalecimiento muscular
  • Infiltraciones para el control del dolor
  • Seguimiento clínico y radiológico

El objetivo es aliviar el dolor y mantener la autonomía.

2. Cirugía: Se valora cuando existe:

  • Dolor incapacitante que no mejora
  • Compresión nerviosa
  • Desequilibrio importante que impide caminar
  • Progresión de la deformidad

La cirugía puede incluir:

  • Descompresión nerviosa
  • Corrección de la alineación
  • Estabilización con tornillos y barras
  • Fusión vertebral (artrodesis)

Son procedimientos complejos que requieren planificación personalizada y valoración individual del riesgo y beneficio.

Mensaje deformidad adulto

No todas las deformidades del adulto requieren cirugía.
La decisión se basa en el impacto real sobre la calidad de vida y en una valoración integral del paciente.

PATOLOGÍA COLUMNA INFANTIL

La patología de columna infantil engloba las alteraciones de la columna vertebral que aparecen durante el crecimiento, desde la infancia hasta la adolescencia.

Durante esta etapa, la columna está en desarrollo, por lo que algunas deformidades pueden progresar si no se detectan y controlan adecuadamente.

El diagnóstico precoz y el seguimiento especializado son fundamentales.

  • ¿Cuáles son las patologías más frecuentes?

1. Escoliosis idiopática del adolescente

Desviación lateral de la columna que aparece durante el crecimiento sin causa conocida.
Puede progresar rápidamente en periodos de crecimiento.

2. Escoliosis congénita

Deformidad causada por alteraciones en la formación de las vértebras desde el nacimiento.

3. Espondilólisis y espondilolistesis juvenil

Pequeña fractura por estrés en una vértebra que puede provocar dolor lumbar en niños y adolescentes, especialmente deportistas.

4. Alteraciones del desarrollo y deformidades en crecimiento

Incluyen diferentes trastornos estructurales que requieren seguimiento individualizado.

  • ¿Qué síntomas pueden producir?
    • Asimetría en hombros o cintura
    • Una escápula más prominente
    • Inclinación del tronco
    • Dolor lumbar en adolescentes
    • Fatiga al realizar actividad física

En muchos casos las deformidades iniciales no producen dolor, por lo que la detección precoz es clave.

  • Tratamiento

El tratamiento depende del tipo de patología, la edad y el grado de crecimiento restante.

1. Observación y seguimiento

En curvas leves o alteraciones incipientes:

  • Revisiones periódicas
  • Radiografías de control
  • Seguimiento durante el crecimiento

Muchas alteraciones pueden mantenerse estables con control adecuado.

2. Tratamiento con corsé

Indicado en escoliosis moderadas durante el crecimiento.

El objetivo es frenar la progresión de la curva hasta finalizar el desarrollo.

3. Cirugía

Reservada para casos más severos o progresivos.

Puede incluir:

  • Corrección de la deformidad
  • Instrumentación vertebral
  • Técnicas adaptadas a pacientes en crecimiento

La indicación quirúrgica es siempre personalizada.

PATOLOGÍA TUMORAL

  • ¿Qué es la patología tumoral vertebral?

La patología tumoral vertebral incluye los tumores que afectan a las vértebras o a las estructuras nerviosas de la columna.

Pueden ser:

  • Metástasis (tumores que proceden de otros órganos y se extienden a la columna)
  • Tumores primarios óseos (se originan en la propia vértebra)

La columna es uno de los lugares más frecuentes donde pueden aparecer metástasis óseas.

  • ¿Cuáles son las causas?

Las causas más habituales son:

  • Metástasis de cáncer de mama, pulmón, próstata, riñón u otros
  • Mieloma múltiple
  • Tumores primarios del hueso (menos frecuentes)

En muchos casos el paciente ya tiene diagnóstico oncológico previo, aunque en ocasiones la lesión vertebral puede ser la primera manifestación.

  • ¿Qué síntomas produce?

Los síntomas pueden variar según el tipo y la localización:

  • Dolor de espalda persistente
  • Dolor que empeora por la noche
  • Dolor que no mejora con reposo
  • Debilidad en brazos o piernas
  • Pérdida de sensibilidad
  • Dificultad para caminar
  • Alteraciones del control de esfínteres (en casos de compresión medular)

Cuando existe compresión de la médula espinal, puede tratarse de una urgencia médica.

  • Tratamiento

El tratamiento es individualizado y se decide en coordinación con oncología, radioterapia y otros especialistas.

Depende de:

  • Tipo de tumor
  • Estabilidad de la columna
  • Existencia de compresión neurológica
  • Estado general del paciente
  • Pronóstico oncológico

1. Tratamiento no quirúrgico

En determinados casos puede incluir:

  • Radioterapia
  • Tratamiento oncológico sistémico
  • Control del dolor
  • Tratamiento de soporte

2. Tratamiento percutáneo

En casos seleccionados:

  • Vertebroplastia o cifoplastia para estabilizar vértebras dolorosas

Permite aliviar el dolor y mejorar la estabilidad con menor agresión quirúrgica.

3. CirugIa

Indicada cuando existe:

  • Compresión de la médula o raíces nerviosas
  • Inestabilidad vertebral
  • Dolor no controlado
  • Necesidad de descompresión urgente

Puede incluir:

  • Cirugía de descompresión (laminectomía)
  • Fijación percutánea mínimamente invasiva
  • Estabilización posterior con tornillos y barras con o sin soporte anterior
  • Reconstrucción vertebral

4. Enfoque especializado

El tratamiento de la patología tumoral vertebral requiere:

  • Valoración multidisciplinar
  • Planificación individualizada
  • Cirugía adaptada al estado general del paciente
  • Objetivo centrado en calidad de vida, control del dolor y preservación neurológica

Mensaje clave

Ante dolor vertebral persistente en un paciente con antecedentes oncológicos, es fundamental una valoración especializada precoz.

El tratamiento adecuado puede aliviar el dolor, preservar la función neurológica y mejorar significativamente la calidad de vida.

PATOLOGÍA INFECCIOSA

  • ¿Qué son las infecciones vertebrales?

Las infecciones vertebrales son procesos infecciosos que afectan a las vértebras, los discos intervertebrales o las estructuras cercanas a la médula espinal.

Las más frecuentes son:

  • Espondilodiscitis (infección del disco y las vértebras adyacentes)
  • Osteomielitis vertebral (infección del hueso)
  • Absceso epidural (acumulación de pus alrededor de la médula)

Son patologías poco frecuentes, pero potencialmente graves si no se diagnostican y tratan de forma precoz.

  • ¿Cuáles son sus causas?

La infección suele producirse por la llegada de bacterias al hueso a través del torrente sanguíneo.

Puede estar relacionada con:

  • Infecciones previas (urinarias, respiratorias, cutáneas)
  • Cirugías o procedimientos invasivos
  • Disminución de las defensas
  • Diabetes u otras enfermedades crónicas
  • Consumo de drogas por vía intravenosa

En algunos casos no se identifica una causa clara.

  • Tratamiento

El tratamiento debe iniciarse de forma precoz y suele requerir manejo multidisciplinar.

Depende de:

  • Tipo de microorganismo
  • Extensión de la infección
  • Presencia o no de inestabilidad
  • Existencia de compresión neurológica
  • Estado general del paciente

1. Tratamiento antibiótico: Es la base del tratamiento.

  • Antibioterapia prolongada (habitualmente varias semanas)
  • Ajustada según el microorganismo identificado
  • Seguimiento clínico y analítico estrecho

En muchos casos es suficiente para resolver la infección.

2. Biopsia diagnóstica: Cuando es necesario identificar el germen responsable, puede realizarse:

  • Biopsia vertebral guiada por TAC

Permite dirigir el tratamiento antibiótico de forma más precisa.

3. Cirugía: Indicada cuando existe:

  • Compresión de la médula o nervios
  • Inestabilidad vertebral
  • Abscesos importantes
  • Falta de respuesta al tratamiento antibiótico

La cirugía puede incluir:

  • Limpieza y desbridamiento del tejido infectado
  • Descompresión neurológica
  • Estabilización vertebral