El tratamiento del cáncer ha evolucionado de forma significativa en las últimas décadas y, actualmente, se basa en un enfoque multidisciplinar y cada vez más personalizado. La elección del tratamiento depende de múltiples factores, entre ellos el tipo de cáncer, su estadio, las características moleculares del tumor, el estado general de salud del paciente y sus preferencias. Con frecuencia se utilizan combinaciones de varios tratamientos para obtener los mejores resultados.

Tratamientos locales

Los tratamientos locales actúan sobre una zona específica del cuerpo donde se encuentra el tumor.

1. Cirugía

La cirugía consiste en la extirpación del tumor y, en algunos casos, de los tejidos o ganglios linfáticos cercanos. Sigue siendo uno de los tratamientos más importantes para muchos tumores sólidos, especialmente cuando el cáncer se encuentra localizado y puede extirparse completamente.

La cirugía puede utilizarse con diferentes objetivos:

  • Curativo (eliminar todo el cáncer).
  • Diagnóstico (obtener una biopsia).
  • Determinar la extensión de la enfermedad.
  • Aliviar síntomas causados por el tumor (cirugía paliativa).
  • Reconstrucción de tejidos tras la resección tumoral.

2. Radioterapia

La radioterapia utiliza radiaciones ionizantes de alta energía para destruir células cancerosas o impedir que se multipliquen. Gracias a los avances tecnológicos actuales, los tratamientos son mucho más precisos y permiten administrar dosis elevadas al tumor minimizando la exposición de los tejidos sanos circundantes.

Puede emplearse:

  • Como tratamiento principal.
  • Antes de la cirugía (neoadyuvante).
  • Después de la cirugía (adyuvante).
  • En combinación con quimioterapia u otros tratamientos.
  • Para el control de síntomas en enfermedad avanzada.

Tratamientos sistémicos

Los tratamientos sistémicos actúan sobre las células cancerosas de todo el organismo y son especialmente importantes cuando existe riesgo de diseminación o enfermedad metastásica.

1. Quimioterapia

La quimioterapia emplea fármacos capaces de destruir células cancerosas o detener su crecimiento. Aunque algunos medicamentos también pueden afectar a células sanas que se dividen rápidamente, los avances en el manejo de efectos adversos han mejorado significativamente la tolerancia al tratamiento.

La pauta de quimioterapia se selecciona según:

2. Hormonoterapia

Algunos tumores dependen de hormonas para crecer. La hormonoterapia actúa reduciendo la producción hormonal o bloqueando la acción de determinadas hormonas sobre las células cancerosas.

Se utiliza principalmente en:

  • Cáncer de mama con receptores hormonales positivos.
  • Cáncer de próstata.
  • Algunos tumores ginecológicos.

3. Terapias dirigidas

Las terapias dirigidas o tratamientos dirigidos actúan sobre alteraciones moleculares específicas que favorecen el crecimiento y la supervivencia de las células tumorales.

A diferencia de la quimioterapia convencional, estos tratamientos se diseñan para actuar sobre dianas concretas identificadas mediante estudios genéticos o biomarcadores tumorales.

Algunos ejemplos son los tratamientos dirigidos frente a alteraciones de:

  • HER2.
  • EGFR.
  • ALK.
  • BRAF.
  • VEGF.

Entre otras muchas dianas moleculares.

4. Inmunoterapia

La inmunoterapia constituye uno de los mayores avances recientes en oncología. Su objetivo es potenciar o restaurar la capacidad del sistema inmunitario para reconocer y destruir las células cancerosas.

Actualmente forma parte del tratamiento estándar de numerosos tumores, incluyendo algunos cánceres de pulmón, melanoma, riñón, vejiga, cabeza y cuello, entre otros.

Los principales tipos incluyen:

  • Inhibidores de puntos de control inmunitario (PD-1, PD-L1 y CTLA-4).
  • Terapias celulares, como las células CAR-T en determinadas neoplasias hematológicas.
  • Otros tratamientos inmunomoduladores.

Otros tratamientos y estrategias complementarias

Trasplante de progenitores hematopoyéticos

Puede utilizarse en determinados tipos de leucemia, linfoma y mieloma múltiple para reemplazar la médula ósea dañada tras tratamientos intensivos.

Medicina de precisión

Las guías internacionales actuales recomiendan incorporar el estudio de biomarcadores y alteraciones genómicas cuando esté indicado. Esto permite seleccionar tratamientos más eficaces y personalizados para cada paciente.

Cuidados de soporte y cuidados paliativos

Forman parte integral del tratamiento del cáncer desde el momento del diagnóstico. Incluyen:

  • Control del dolor y otros síntomas.
  • Soporte nutricional.
  • Atención psicológica.
  • Rehabilitación.
  • Cuidados paliativos especializados cuando son necesarios.

Su objetivo es mejorar la calidad de vida durante todas las fases de la enfermedad.