Dr. Alberto OrtizDr. Alberto Ortiz
  • La investigación prevé que esta patología, que provoca un envejecimiento biológico prematuro, se convertirá en la tercera causa de muerte en Europa Occidental para el año 2050
  • El informe alerta de que el retraso en el diagnóstico impide frenar el envejecimiento biológico acelerado asociado a la enfermedad, reduciendo la esperanza de vida hasta en 40 años

La enfermedad renal crónica se ha convertido en una de las amenazas más críticas para la salud pública global, con una mortalidad que ya alcanza una vida cada 20 segundos. Así lo revela un reciente estudio internacional elaborado con participación del Instituto de Investigación Sanitaria Fundación Jiménez Díaz (IIS-FJD), que advierte de una tendencia alarmante: mientras las muertes por infartos o ictus descenderán en las próximas décadas gracias a la prevención primaria, las causadas por el riñón se dispararán más de un 30 por ciento. De hecho, la investigación, publicada en la revista Nephrology Dialysis TransplantationEste enlace se abrirá en una ventana nueva, destaca que la enfermedad renal crónica será la tercera causa de muerte en Europa Occidental en 2050.

"A diferencia de otras patologías, esta es una enfermedad silenciosa que no presenta síntomas hasta que el fallo renal es casi total, lo que provoca un retraso crítico en su detección", explica el Dr. Alberto Ortiz Arduán, jefe del Servicio de Nefrología e Hipertensión de la Fundación Jiménez DíazEste enlace se abrirá en una ventana nueva y autor principal del estudio. "Tradicionalmente hemos equiparado el número de afectados con aquellos que necesitaban diálisis o trasplante, pero la realidad es que en España ya hay más personas con enfermedad renal crónica que desempleados", asegura, advirtiendo de que "millones de personas conviven con este problema sin saberlo, perdiendo la oportunidad de un tratamiento que detenga el envejecimiento biológico acelerado que produce esta enfermedad".

El "segundo reloj": por qué el riñón marca nuestra vejez

Uno de los hallazgos más determinantes reafirmados por los investigadores es que la enfermedad renal crónica provoca un envejecimiento biológico prematuro: los riñones sanos ejercen una función "gerosupresora" (antienvejecimiento) mediante la producción de moléculas esenciales, como la proteína klotho, que actúan como auténticos escudos protectores para el organismo.

La diálisis no es capaz de sustituir esta función vital, lo que explica que una persona joven en tratamiento renal pueda tener una esperanza de vida hasta 40 años menor que alguien sano de su misma edad. "La diálisis es un éxito porque salva la vida de quien sufriría un fallo renal, pero también es un fracaso del sistema; significa que no hemos llegado a tiempo para salvar la función natural del riñón", añade el Dr. Ortiz. "El verdadero éxito es evitar la diálisis mediante un diagnóstico temprano que rescate la producción de Klotho", insiste.

Un cambio de paradigma: la albuminuria

Frente al diagnóstico tardío, que solía realizarse cuando el paciente ya había perdido el equivalente a uno de sus dos riñones, la medicina actual permite identificar la enfermedad en etapas iniciales mediante el análisis de la albuminuria (proteína en la orina), incluso cuando los niveles de filtrado en sangre parecen normales.

"Detectar la albuminuria alta nos indica que los riñones ya están sufriendo", advierte el facultativo. Este marcador permite iniciar tratamientos que pueden retrasar la necesidad de diálisis hasta tres décadas, proteger la salud cardiovascular y prolongar la vida con salud. Sin embargo, el desconocimiento sigue siendo masivo: "Cualquier persona que no conozca su cifra de albuminuria podría tener ya 100 papeletas para la rifa de la diálisis sin saberlo", dice.

PreveRenal: La respuesta de la Fundación Jiménez Díaz

Ante este escenario, la Fundación Jiménez Díaz y los otros tres hospitales de Quirónsalud integrados en la red pública madrileña (Sermas) -los hospitales universitarios Rey Juan Carlos, Infanta Elena y General de Villalba-, pusieron en marcha en 2024 el programa PreveRenal, diseñado para proactivar el diagnóstico aprovechando la sinergia con otros sistemas de salud pública. La iniciativa ofrece analizar la albuminuria a la población de entre 50 y 69 años que ya participa en el cribado de cáncer de colon (Prevecolon), integrando la detección renal en programas preventivos ya consolidados.

El objetivo es la prevención primaria: identificar el daño antes de que aparezcan los síntomas para evitar tanto el fallo renal como la muerte prematura. Además de este grupo de edad, los expertos recomiendan realizar estas pruebas a personas con factores de riesgo, especialmente a mayores de 60 años, personas con hipertensión y pacientes con diabetes. "La Medicina avanza porque se investiga. Hoy trabajamos para que el diagnóstico renal sea un sencillo análisis de orina preventivo y no una urgencia hospitalaria descubierta por síntomas de fallo renal avanzado", concluye el Dr. Ortiz.