Después de una intervención quirúrgica en el abdomen o la pelvis, pueden formarse bandas de tejido cicatricial llamadas adherencias. Estas bandas pueden unir tejidos u órganos que normalmente están separados y se deslizan unos sobre otros con facilidad cuando nos movemos.

Las adherencias son frecuentes tras la cirugía abdominal y, en la mayoría de los casos, no producen síntomas ni requieren tratamiento.

Sin embargo, algunas personas pueden presentar:

  • Dolor abdominal persistente o intermitente.
  • Molestias o sensación de tirantez en el abdomen.
  • Episodios de obstrucción intestinal parcial o completa.

En ocasiones, las adherencias pueden hacer que el intestino se doble, comprima o retuerza, dificultando el paso del contenido intestinal. Esto puede provocar una obstrucción intestinal, que requiere valoración médica urgente.

Los síntomas de una obstrucción intestinal pueden incluir:

  • Dolor abdominal intenso o cólicos.
  • Náuseas y vómitos.
  • Distensión o hinchazón abdominal.
  • Sensación de abdomen hinchado o duro.
  • Incapacidad para expulsar gases.
  • Estreñimiento o ausencia de deposiciones.
  • Ruidos intestinales anormales o cambios en la actividad intestinal.

Cuándo buscar atención médica

Debe contactar con un médico o acudir a un servicio de urgencias si presenta:

  • Dolor abdominal intenso o que empeora.
  • Vómitos persistentes.
  • Hinchazón importante del abdomen.
  • Incapacidad para expulsar gases o hacer deposiciones.
  • Fiebre asociada a dolor abdominal.

Su equipo médico puede solicitar pruebas como análisis de sangre, radiografías o una tomografía computarizada (TAC) para determinar si existe una obstrucción intestinal.

Tratamiento

Cuando la obstrucción es parcial, el tratamiento puede consistir en:

  • Reposo intestinal temporal.
  • Administración de líquidos por vía intravenosa.
  • Control de los síntomas y observación médica.
  • Adaptaciones temporales de la dieta según las recomendaciones del equipo sanitario.

Si existe una obstrucción completa, falta de riego sanguíneo al intestino u otras complicaciones, puede ser necesaria una intervención quirúrgica urgente.

La cirugía para eliminar las adherencias (adhesiolisis) suele reservarse para los casos en los que causan obstrucción intestinal o síntomas importantes que afectan a la calidad de vida, ya que cualquier nueva cirugía abdominal puede favorecer la formación de nuevas adherencias.

La mayoría de las personas con adherencias abdominales nunca desarrollan complicaciones y no necesitan ningún tratamiento específico.