Ascitis
La ascitis es una acumulación anormal de líquido en el abdomen, entre las dos capas del peritoneo, la membrana que recubre los órganos abdominales. Puede estar causada por algunos tipos de cáncer, especialmente cuando la enfermedad está avanzada, pero también por otras enfermedades, como la cirrosis hepática o la insuficiencia cardiaca.
La ascitis puede desarrollarse cuando:
- El cáncer se ha extendido al peritoneo.
- El cáncer afecta al hígado o provoca aumento de la presión en los vasos sanguíneos del hígado.
- El sistema linfático no puede drenar el líquido correctamente debido al cáncer.
- El hígado está dañado y produce menos proteínas, favoreciendo la acumulación de líquido.
La ascitis puede hacer que el abdomen aumente de tamaño y causar:
- Sensación de hinchazón o abdomen distendido.
- Dolor o molestias abdominales.
- Náuseas o sensación de malestar.
- Indigestión.
- Pérdida de apetito o sensación de saciedad precoz.
- Cansancio o debilidad.
- Dificultad para respirar (disnea).
- Aumento rápido de peso debido a la acumulación de líquido.
Tratamiento
El tratamiento más habitual consiste en drenar el líquido acumulado mediante un procedimiento llamado paracentesis. Para ello, se introduce una aguja o un pequeño tubo (catéter) en el abdomen tras aplicar anestesia local. Este procedimiento suele aliviar los síntomas de forma rápida. Dependiendo de cada situación, puede realizarse de forma ambulatoria o requerir observación hospitalaria.
Es posible que el líquido vuelva a acumularse con el tiempo y sea necesario repetir el drenaje. Cuando la acumulación es frecuente, puede colocarse un catéter permanente o de larga duración que permita realizar drenajes periódicos con mayor comodidad.
En algunos casos, el equipo médico puede recomendar diuréticos (medicamentos que ayudan a eliminar líquidos) para reducir o retrasar la acumulación de líquido, aunque no son eficaces en todas las personas.
Cuándo consultar con el equipo sanitario
Contacte con su equipo sanitario si presenta:
- Aumento rápido de la hinchazón abdominal.
- Dolor abdominal importante.
- Dificultad para respirar.
- Fiebre o empeoramiento de su estado general.
- Náuseas o vómitos persistentes.


