A lo largo de la historia, la enfermería ha adquirido y transmitido el conocimiento basándose en la tradición, ensayo-error, experiencia personal, intuición y razonamiento lógico, modelado de roles imitando conductas de "expertos". En la actualidad, estas formas de adquirir conocimiento, aún siendo la experiencia de gran importancia, son inadecuadas para proporcionar una base de conocimiento científico enfermero.

La investigación constituye junto con la gestión, la práctica y la educación, uno de los 4 pilares en los que se fundamenta la Enfermería, siendo necesaria para legitimar la profesión, con una clara transformación hacia una posición de autonomía, responsabilidad y cuerpo de conocimientos basado en la prestación de cuidados. La integración de la investigación en la práctica asistencial aporta beneficios tanto al paciente, al ofrecerle los mejores cuidados en salud basados en la evidencia, aumentando la percepción de calidad de los cuidados recibidos; al profesional de enfermería, fomentando la autonomía profesional y el rol independiente, además de consolidar la imagen social de la profesión, y al hospital aumentando la eficiencia y optimización de recursos.

La práctica basada en la evidencia, entendida como el uso de la mejor evidencia disponible para mejorar los resultados e informar la práctica clínica, implica diferentes elementos, incluyendo una orientación hacia una autoevaluación crítica, la producción de evidencia a través de la investigación, la habilidad de buscar y analizar evidencia para su validación y aplicación a la práctica, y el uso de guías prácticas clínicas para diseminar el conocimiento diagnóstico y terapéutico probado.

La necesidad del compromiso de la enfermería con la investigación no es un tema novedoso. De hecho, la Asociación de Enfermería Americana (ANA) ya recomendó en 1976 diferentes estados de formación y de actividad en investigación, recomendando para los programas de grado mostrar conciencia del valor y la relevancia de la investigación en Enfermería podrían ayudar en la identificación de áreas problemáticas en la práctica de la Enfermería, asistir en actividades de recogida de datos y, en conjunción con otros profesionales, usar apropiadamente los hallazgos de investigación en la práctica clínica.

Por este motivo, la Escuela fomenta el desarrollo de la investigación entre sus estudiantes y el profesorado, participando activamente en distintos proyectos de innovación docente e investigación.