Dificultad para dormir (insomnio)
Muchas personas con cáncer tienen problemas para dormir. Esto puede incluir dificultad para conciliar el sueño, despertarse varias veces durante la noche o despertarse demasiado temprano y no poder volver a dormir. A este problema se le llama insomnio. Los trastornos del sueño son frecuentes durante y después del tratamiento del cáncer.
La falta de sueño puede aumentar el cansancio, dificultar la concentración y afectar al estado de ánimo y a la calidad de vida.
Algunas medidas que pueden ayudar a mejorar el sueño son:
- Mantener horarios regulares para acostarse y levantarse.
- Realizar actividad física de forma regular durante el día, siempre que su estado de salud lo permita.
- Mantener el dormitorio tranquilo, oscuro, cómodo y a una temperatura agradable.
- Acostarse únicamente cuando tenga sueño y levantarse si no logra dormirse tras un tiempo razonable.
- Evitar bebidas con cafeína, alcohol y comidas copiosas en las horas previas a acostarse.
- Reducir el uso de teléfonos móviles, tabletas, ordenadores y televisión antes de dormir.
La preocupación, la ansiedad, el dolor, los efectos secundarios del tratamiento o los cambios en la rutina diaria pueden dificultar el sueño. Hablar con alguien de confianza, expresar sus preocupaciones o practicar técnicas de relajación y respiración puede resultar de ayuda.
Algunos medicamentos utilizados durante el tratamiento del cáncer también pueden afectar al sueño. Si nota cambios en sus patrones de descanso, coméntelo con su médico o enfermera para que puedan valorar posibles causas y soluciones.
Tratamiento del insomnio
El tratamiento dependerá de la causa del problema. En algunas situaciones, el médico puede recomendar medicamentos para dormir durante periodos cortos de tiempo. Estos fármacos pueden producir efectos secundarios y no suelen ser la única solución al problema.
Cuándo consultar con el equipo sanitario
Comente sus problemas de sueño con su equipo sanitario si:
- La dificultad para dormir dura varias semanas.
- Se siente muy cansado durante el día.
- El insomnio afecta a sus actividades diarias o a su estado de ánimo.
- El dolor, la ansiedad u otros síntomas le impiden descansar.


